lunes, 1 de marzo de 2010

Gastritis

Inflamación aguda o crónica de la mucosa del estomago. Las formas agudas son las más frecuentes y se deben a infecciones, agentes irritantes o estrés. La gastritis crónica puede predominar en la boca del estomago (autoinmunitaria) o en el antro gástrico (infección por Helicobacter pylori), aunque también existen otras formas de gastritis menos frecuentes como son: enfermedad de Crohn, sarcoidosis, linfocítica, granulomatosa y eosinofilica. Solo haremos referencia a las gastritis agudas y a las provocadas por Helicobacter pylori.


Cuadro clínico


Suele existir dolor epigástrico después de la ingesta de alimentos o dolor que despierta al paciente durante la noche. Además pueden existir nauseas, vómitos, sensación de plenitud epigástrica, ardores epigástricos y pirosis. La hemorragia digestiva puede ser la forma de complicación.

La aparición brusca de dolor abdominal puede ser sugerente de perforación, y el empeoramiento del dolor con las comidas y la presencia de vómitos de alimentos no digeridos sugieren estenosis del píloro.


Tratamiento nutricional


  • Fraccionar las comidas e ingerir cantidades moderadas o hacer tres comidas al día (3) para disminuir el numero de estímulos de la secreción de acido.
  • Evitar alimentos muy condimentados.
  • Consumir carnes magras.
  • Lácteos poco grasos.
  • Cereales integrales.
  • Leguminosas.
  • Frutas preferible consumir con cáscara con excepción de cítricos.
  • Restringir el consumo de té, café, bebidas de cola, y alcohólicas, bebidas gaseosas y zumos cítricos.
  • Aunque no es recomendable comer chile se ha comprobado que la capsaina de este inhibe la secreción acida y estimula la alcalina, la secreción de moco y el flujo sanguíneo en la mucosa gástrica. Además de inhibir el crecimiento de H. pylori.


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